Gobierno busca debilitar la acción de los sindicatos a través de fortalecer «grupos negociadores» asegura Bárbara Figueroa

Desde la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, ven con preocupación el anuncio del Ejecutivo en torno a presentar una proyecto de legislación laboral  que morigere los efectos de la reforma aprobada  en el gobierno anterior y que puso fin al remplazo en huelga y el establecimiento  del piso negociador en el proceso de negociación colectiva.

Al respecto la presidenta de la multigremial, Bárbara Figueroa, sostuvo que la derecha busca con esta acción debilitar la influencia  de los sindicatos mediante la legitimación de los grupos negociadores  como sujetos de representación del mundo de los trabajadores, lo cual generará  la pérdida de fuerza de la principal organización sindical dentro de una empresa ante un hecho de contingencia o conflicto interno.

 

Bárbara Figueroa denunció además la utilización  de la violencia desmedida por parte de las Fuerzas Policiales  para reprimir los procesos de huelga, fenómeno que obedece a la voluntad del gobierno por intervenir a favor de los intereses  empresariales a costa del uso de recursos públicos en seguridad.

 

La presidenta de la CUT afirmó que los grupos de Derecha  y empresariales quienes sostienen la necesidad de un Estado pequeño y con poca incidencia en el mundo privado, con mayor razón deberían abocarse a que exista una convivencia pacífica y reciproca entre trabajadores y empleadores, más aun -agregó, cuando la tendencia internacional  habla de nuevas tecnología en el proceso productivo y la llegada creciente de transnacionales, que hacen urgente un negociación  por empresa o ramal.

 

La timonel de la CUT, Bárbara Figueroa, fustigó los argumentos respecto a que la última reforma laboral se hizo a la medida de la multigremial, pues a su juicio junto con advertir que hubo varios puntos a favor de los trabajadores que fueron excluidos, este mismo argumento podría hacer pensar que al gobernara la Derecha se encuentra legislando en beneficio de los empresarios, como parece  ser en la realidad, enfatizó.

 

Finalmente, Bárbara Figueroa advirtió una verdadera desesperación de parte del Ejecutivo por elaborar contrarreformas a las aprobadas  en el gobierno anterior, no sólo en el ámbito laboral, sino además en el aspecto tributario y educacional, lo cual impedirá ver de manera  sería los verdaderos alcances de estas legislativas cuyos resultados recién comienzan  a visualizarse, lo cual habla de que aquí priman los intereses  políticos, por sobre los sociales, concluyó.




CUT se reúne con Dirección del Trabajo planteando inquietud sobre plan laboral de Piñera y posibles cambios a la reforma por vía administrativa

La presidenta Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, informó que acudieron a la dirección del trabajo para plantear su inquietud respecto a las posibles modificaciones que podría sufrir la reforma laboral, por la vía administrativa, en el gobierno del empresario, Sebastián Piñera.

Al respecto, la titular de la multisindical aclaró que en la instancia fue ratificado que todo aquello que tenga que ver con normativas –es parte de la labor legislativa, y por ende, no se puede vulnerar por medio de dictámenes el espíritu de la ley que es entregar titularidad al sindicato como actor permanente en las relaciones laborales.

 

Bárbara Figueroa añadió que plantearon su inquietud respecto a cómo se podría instrumentalizar el rol de la dirección del trabajo al no tener mayorías en el Congreso, tratándose de una instancia clave para la protección de los derechos laborales, cuya autonomía podría verse vulnerada.

 

Respecto a la implementación de la reforma laboral, la presidenta de la CUT afirmó que hasta ahora no ha tenido dificultades, sin embargo esperan que no se insista en la política de generar paralelismo sindical, a través de grupos negociadores que busquen debilitar la organización principal.

 

Consultada por los dichos del secretario general de la CUT, Nolberto Díaz, quien calificó el nuevo sueldo mínimo como la miserable herencia del ex ministro de hacienda, Rodrigo Valdés, Bárbara Figueroa opinó que el gran error del secretario de Estado fue pasar a llevar los propios convenios internacionales ratificados por Chile en la materia.

 

Según aclaró la presidenta de la multisindical, Bárbara Figueroa, los convenios internacionales señalan que el debate por salario mínimo se hace con los incunventes, es decir, el diálogo social con el mundo sindical, como tradicionalmente se había hecho. No obstante, en la práctica el salario mínimo no subió más de 27 mil pesos en 24 meses.