Lautaro Carmona repudió declaraciones de la vocera de gobierno y dice buscan cambiar el centro de atención de la ciudadanía

El secretario general del Partido Comunista, Lautaro Carmona, repudió las declaraciones vertidas por la vocera de La Moneda, Cecilia Pérez, quien cuestionó la acusación constitucional contra la ministra Marcela Cubillos, apuntando a supuestos vínculos entre el Partido Socialista y el narcotráfico.

Carmona aseguró que descalificar a la oposición es el único recurso que tiene el gobierno para salir al paso de su pésima gestión.

 

Lautaro Carmona dijo que las descalificaciones de Cecilia Pérez se dan en un contexto social muy similar al de Argentina, ya que ambos gobierno fracasaron rotundamente en su gestión económica, al ser incapaces de dar cumplimiento a sus promesas de campaña en materia de crecimiento y empleabilidad.

 

Junto a solidarizar con los socialistas, el secretario general del PC aclaró que la función pública no puede ser ejercida a costa de desacreditar y denostar a partidos políticos, desmereciendo su contribución a la historia del país.

En su diagnóstico, lo que está haciendo Cecilia Pérez es restar relevancia al proyecto de 40 horas, trasladando el foco de atención al PS.

 

Lautaro Carmona afirmó que el Ejecutivo debiera estar enfocado en revertir su agenda laboral en vez de desviar la atención de los temas de fondo. Esto a la luz del descontento ciudadano y la derrota abrumadora de Mauricio Macri  y sus políticas neoliberales en Argentina.

 

El secretario general del Partido Comunista catalogó como una medida desesperada del gobierno de derecha el incurrir en constantes descalificaciones contra la oposición, para evadir el debate de fondo a nivel país sobre las grandes demandas nacionales.




Masacre a las 21:15 horas

(Por Sergio Reyes Tapia / Periodista / Editor de prensa radio Nuevo Mundo). El asesinato y masacre de cinco personas “desconocidas” en una noche de agosto en la  comuna de Puente Alto, población Carol Urzúa, es el caso olvidado, de profeso, por el gobierno y los medios de comunicación.

Contrariamente, el país no ha vivido una matanza delictual de estas características, y el gobierno no reaccionó más allá de sus típicos comentarios que decían ante la prensa: “estamos trabajando junto a la policía para esclarecer el caso”. De seguro que si esos crímenes hubieran ocurrido en Estados Unidos, CNN en Chile, habría estado horas dando detalles.

Y por qué no fue así, porque los crímenes de Puente Alto no ocurrieron en una de las comunas ricas del país; a pesar de ser cinco los muertos no afectaron a gente conocida; y al mismo tiempo, mayor cobertura de los medios revelaría las altas cifras de la delincuencia. Por tanto el gobierno debía invisibilizar este hecho, y así lo hizo, entregando sendas entrevistas y antecedentes sobre cómo se detuvo al “terrorista solitario”, incluso se filtró a la prensa un video de la detención.

Es más, el alcalde de Puente Alto, lamentó profundamente que nadie del gobierno de Piñera  se acercara a conocer los antecedentes del hecho de la población Carol Urzúa.

Y no fueron a la población porque en esta relación de hechos tenemos que al gobierno sólo  le interesa mostrar su victoria en el regreso de la guerra que ellos mismos levantaron, (caso bomba y la detención de un sujeto) y aplacar de manera rápida otros hechos delictuales que constituyen un trauma social, y que muestran las verdaderas tragedias nacionales de las cuales la administración, del empresario devenido presidente, no se ha hecho cargo.

El gobierno de Piñera, tras la detención del sujeto “cartas bombas”, trata de erigirse como el milagro de la voluntad y el poder; era lo que necesitaba para su política de Estado, es decir, si no existiera el caso “cartas bombas”, el gobierno lo habría inventado para que nadie cuestionara las “políticas antiterroristas”.

El gobierno de Piñera se erige en su propio excremento de la arrogancia comunicativa y desprecia lo opuesto: el crimen de la población.

Lo que ha hecho el gobierno de Piñera genera repulsión, y al mismo tiempo frustración, sobre todo al pensar que el ministro de interior aseguró que existía una organización  internacional detrás de los bombazos, y qué descubren: a un “lobo solitario”, como dijo Andrés Chadwick. Decir que también hubo un solo sujeto en el caso de Puente Alto.

Este triunfo obsceno de la guerra muerta de Piñera y su ministro de interior, y en las sombras Rodrigo Ubilla, nos muestra que han dejado de lado los acontecimientos mismos de la verdadera guerra, y que en este caso es la lucha frontal en contra del lavado de dinero y el narcotráfico, y se han abocado a la cruzada en contra de la sociedad y de la población.




Teillier sale al paso a manipulación mediática: “En el PC no hay nada que sea tabú; sólo debemos tener cuidado de no dejarnos manipular desde afuera”

El presidente del Partido Comunista, diputado Guillermo Teillier, denunció una arremetida comunicacional concertada por El Mercurio y otros medios de comunicación derechistas, la cual busca difundir conflictos artificiales al interior de la tienda política.

El parlamentario acusó que ciertas líneas editoriales han tratado de posicionar supuestas contradicciones generacionales, y de opiniones, a partir de los dichos de parlamentarios del PC quienes han apuntado a la transformación permanente como una virtud revolucionaria e histórica propia de este partido político.

Teillier al concordar con lo anterior, manifestó que las líneas editoriales han descontextualizado las declaraciones de autoridades del partido Comunista para levantar un conflicto artificial.

 

En ese sentido, el timonel del PC aclaró que nadie está tratando de romper la unidad de acción al interior del partido, aunque sean éstas las pretensiones de algunos actores políticos de la derecha.

 

El diputado Teillier llamó a los voceros de las distintas colectividades de oposición a cuidar sus declaraciones para no dar espacio a más calumnias y manipulaciones por parte de la prensa derechista.




Golpe de Estado Electivo

(Por Sergio Reyes Tapia / Periodista / Editor general de prensa radio Nuevo Mundo). En las comunicaciones políticas se detalla que las prácticas sociales requieren de un tiempo para que éstas tengan sentido en la población. Desde este punto de vista, algunas costumbres podrían situarse en los ámbitos de la estigmatización a una persona pública, la criminalización a un pueblo originario, o el sentido de pertenencia para avalar un golpe de Estado.

En algunos países las prácticas sociales han permitido apedrear a una prostituta, rechazar a los enfermos, no dejar conducir vehículos a las mujeres, o criminalizar a los afroamericanos por su color de piel.

Estos haceres sociales requieren de una cierta evolución para asentarse y que la población tenga esa “experiencia” de decisión, de poder, o de auto-humillación.

Al respecto, los medios de comunicación son un puente para acercar aquellas ideas desde el mundo político, del mundo de los medios de comunicación, y de la ciudadanía a la población en general, y transformarlos como exigencias “necesarias” de implementar.

Al mismo tiempo, quienes incitan a concretar y hacer ver necesarias aquellas prácticas construyen un nuevo tipo de legalidad y legitimidad institucional que permita, por ejemplo, que una persona se autoproclame Presidente de la República,  y se convierta en dictador, y sea visto como normal, es decir, un implante de un inconsciente ajeno.

De esta forma, y en Venezuela, ustedes observarán que los medios de comunicación y los opositores ya han señalado que el tiempo (plazos) corre en contra del gobierno de Nicolás Maduro, y delinean el rumbo que se debe tomar, incluso con intervención militar extranjera para avalar una dictadura en iniciación.

Así categorías comunicacionales como “lo que podría ser”, están a diario en los informativos, es decir, los medios de comunicación están reiniciando, colocando y midiendo la capacidad “de poder” de la oposición latinoamericana al servicio de la oposición a Nicolás Maduro.

En efecto, los medios de comunicación no hablan de “lo que debiera ser”, o del sentirse obligado a actuar, sino de la facultad y justicia de ejercer el mando o el dominio sobre cualquiera, incluso a través de un golpe de Estado o intervención extranjera, porque esa es la “experiencia” electiva, también validada por los medios y que supuestamente la población aceptó.

En esta tarea de desestabilización, la cadena noticiosa CNN ha tenido un rol activo, al igual que otros medios de comunicación que representan la disputa de intereses financieros y económicos a nivel planetario.

La mezcla de estos elementos como se ve es sencilla pero efectiva. Estas combinaciones de la comunicación y la política han estado presentes en las llamadas primaveras árabes que destruyeron a manos de Estados Unidos construcciones de identidades milenarias, y que es justamente lo que se pretende hoy en Venezuela: destruir identidades. Lo anterior empieza a tomar forma cuando encuestas virtuales dicen que parte de la población de aquel país también permitiría una invasión militar como las que hubo en algunos países del medio oriente.

Lo que ocurre en aquella comunicación política es la insistencia para actuar con poder; desestabilización y estructuración de un período y un rumbo: Es decir, crear un acontecimiento traumático que destruya la identidad del pueblo bolivariano. En este caso un presidente auto-proclamado es un acontecimiento traumático.

Lechner lo señaló en su momento: “crear orden es una forma de crear continuidad”, y lo anterior pasa por articular las contra reformas, y el sin fin de cambios que quieren los opositores venezolanos para sus intereses personales. Sólo véase el caso de Brasil: se legitima un golpe de Estado parlamentario, asume un presidente de derecha, y ellos “colocan” posteriormente a otro presidente de extrema derecha en base al miedo y la emocionalidad del sujeto social. Un Golpe de Estado electivo; lo mismo que se pretende hacer hoy en Venezuela.

Al igual como se hizo en Brasil, la minoría opositora venezolana impide a la población reinterpretar y relatar su historia con autoridad, hoy están reduciendo la distancia entre lo que ocurrió en su pasado social político y lo que podría haber ocurrido. La oposición de aquel país está re-significando la historia: lo que podría ser.

  • Un Golpe de Estado Electivo es: Incitar a la población a manifestarse, a través de las redes sociales u otros instrumentos de comunicación, y decidir qué final debe tener un gobierno en ejercicio, no hay otra alternativa. Los medios de comunicación cumplen la función de legitimar las opciones:
  • Las preferencias que se entregan son:
  • Destitución del presidente.
  • Intervención militar extranjera y local.
  • Encarcelamiento del presidente y sus cercanos.
  • Ajusticiamiento y muerte del mandatario.



Politólogo Atilio Borón advierte sobre manipulación de los medios de comunicación para justificar intervención en Venezuela y en Latinoamérica

El politólogo argentino Atilio Borón, denunció que desde los grandes medios de comunicación encabezados por los poderes fácticos, se está gestando el clima de opinión para validar una intervención militar internacional contra Venezuela, la cual busca destituir al presidente Nicolás Maduro, poniendo en tela de juicio el magnicidio frustrado ejecutado en su contra a través de drones.

 

El sociólogo argentino indicó que los gobiernos de derecha, en complot con los grandes medios de comunicación, actúan como títeres en función de los grandes intereses que fija Estados Unidos.

 

Por otro lado, Atilio Borón explicó que la prensa internacional no se refiere al proceso de decadencia que está cursando Estados Unidos como centro imperial, abriendo paso al fortalecimiento de Rusia, China, y otras potencias mundiales.

 

Atilio Borón aclaró que en épocas de crisis, Estados Unidos quiere tener gobiernos absolutamente alineados con su país, lo que va en la dirección contraria del proceso de integración de los países latinoamericanos.

El sociólogo señaló que esta confrontación explica el injerencismo norteamericano contra gobiernos democráticos.   

 

El politólogo argentino advirtió que el proceso de decadencia de Estados Unidos implica una arremetida mediática y política contra los gobiernos progresistas para asegurarse el control de Latinoamérica, desde Alaska a Punta Arenas.




“Corre, Siria, Corre” un artículo de Sergio Reyes Tapia

Por: Sergio Reyes Tapia / Periodista / editor general de prensa Radio Nuevo Mundo / Magíster en Comunicaciones y Políticas Públicas Ph. D. Comunicaciones.

Al revisar los titulares de la prensa nacional e internacional se lee: Ataque a Siria; Última hora, Estados Unidos ataca a Siria; EEUU atacó hoy a Siria; El ataque de EEUU a Siria; Trump y sus aliados atacan Siria; Estados Unidos y sus aliados bombardean Siria tras ataque con gas…Así, suman y siguen.

Efectivamente, con estos titulares los medios de comunicación han “olvidado” que Siria desde hace casi una década sufre el constante y diario bombardeo de EEUU y de sus aliados mercenarios. Los medios nos presentan esta agresión como una nueva noticia, una noticia sin pasado, sin posibilidad de ubicarla en el espacio de los contextos, lo que deja al pueblo sirio sin la fuerza de la defensa moral-social del mundo.

El presentismo, esa inmediatez de la que echan mano los medios de comunicación funcionales al sistema, y de la que nos sumamos sin advertirlo, nos indica que la guerra se inicia ahora, y que no hay muertos a quienes recordar, que no hay ejecutados por los que responder, que no hay víctimas a quienes llorar, y por tanto, es necesaria la acción que se lleva a cabo para evitar “avances extremistas” y muertos. El pasado referencial fue arrancado.

CNN en Chile dice: “está pasando, lo estás viendo” en efecto, sólo vemos y nos muestran ese presente rodeado de presente, y sin reconfiguración con el pasado, lo que da forma y fuerza a la historia y la lucha social de los pueblos.

George Orwell en su novela “1984” nos advertía que “Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”, y hace referencia al protagonista de su novela quien re-escribe la historia, y quien además destruye u oculta la verdad de los documentos históricos del pasado, para que las versiones oficiales actuales, coincidan con las acciones que se toman.

Al ubicar la información –noticia-  en el presente, en la inmediatez sin contexto, nos quitan lo simbólico, y lo simbólico es lo que configura y constituye a la condición humana, y lo que también configura a la sociedad, Siria es presentada sin rasgos de lo simbólico, es decir, un país que no está constituido en las reglas de la sociedad humana.

Los medios de comunicación, con su carga ideológica, al colocarnos en un eterno presente nos eliminan la demanda social, la demanda histórica, y sólo recibimos mensajes de producción  actual y sin reflexión, los que terminamos repitiendo, como los titulares de los ataques.

Con solo aquellos titulares se apunta a legitimar el afán de “rectitud” de quienes “ajustician” a Siria por mandato social.

Así, la memoria la están sustrayendo los medios. Y qué significa; que estos medios de comunicación están externalizando ahora la memoria social, están externalizando la cultura de los derechos humanos, y la privatizan a quienes perpetran los crímenes en contra de un pueblo ya devastado como el sirio.  

Véase a modo de ejemplo a Sebastián Piñera en Perú hablando de “la dictadura venezolana”, cuando él en Chile está gobernando sin el parlamento, está gobernando vía normas y decretos.

Piñera habla de la “dictadura venezolana” y apoya los bombardeos en contra del pueblo sirio porque se rodea de la pertenencia de un grupo (el de Lima) el que le entrega “mandato de conciencia”, lo que supuestamente no tendría Siria, y ahora nos damos por notificado, tampoco Venezuela.

¡Cuidado! Es extremadamente peligroso lo que desea Piñera. Pretende acaso los mismos bombardeos una y otra vez, y todos los días en Venezuela. Quiere traer esa guerra fratricida a nuestro continente.

¿Qué sentido quiere dar Piñera a la región junto a los otros mandatarios de la derecha? Será el mismo sentido de los titulares en contra de Siria, y el sentido de la justificación de Donald Trump a sus crímenes.

“Hemos utilizado algo más del doble de armas que el año pasado y hemos atacado objetivos selectivos para dañar el programa de armas químicas”, dijo el secretario de Defensa, James Mattis, después del bombardeo del viernes 13. ¡Que coincidencia de fecha para los Estados Unidos! ¡Horror!.