Casi 1 millón de chilenos quedará sin reajuste de salario mínimo tras insistir del gobierno en la plurianualidad del reajuste

Por 64 votos a favor y 54 votos en contra, la Cámara de Diputados rechazó el veto ingresado por el Ejecutivo durante la jornada legislativa extraordinaria. Lo mismo había ocurrido horas antes en la Comisión unida de Trabajo y Hacienda.  Esto luego que el gobierno insistiera con la propuesta de plurianualidad de la discusión del salario mínimo postergando su reajuste hasta el año 2020 ofreciendo subir en apenas 1000 pesos el aumento para marzo del 2019 acordado previamente en 300 mil pesos.

Esto generó una profunda molestia en la oposición, pues objetivamente esto significaría que los trabajadores que perciben los ingresos más bajos en el país, no recibirían ningún reajuste, hecho que no ocurría desde 1990.

Desde la Central Unitaria de Trabajadores, su Secretario General Nolberto Díaz culpó al gobierno de mantener una actitud tozuda al mantener mediante este veto sus términos, obviando un acuerdo previo logrado en el Parlamento, actitud que, de no mediar una solución, dejará a casi 1 millón de familias sin reajuste salarial.

 

Desde el Congreso, el diputado comunista Daniel Núñez denunció que la representación de la Derecha en el Cámara le ha dado la espalda al país, al rechazar el acuerdo de la comisión mixta que fijó un incremento inicial del salario mínimo a 286 mil pesos, llegando en marzo del 2019 a 300 mil pesos lo cual hoy por culpa del oficialismo no va a ocurrir, por eso el legislador PC emplazó al gobierno a presentar un proyecto que enmiende ahora esta injusta situación.

 

En la bancada Socialista, el diputado Manuel Monsalve lamentó que la actitud majadera del gobierno en torno a sostener su idea de postergar hasta el año 2020 la discusión sobre el ingreso mínimo, no consideró de manera alguna el rol y la importancia del Parlamento, las organizaciones sociales y principalmente de los trabajadores en dicho acuerdo.

 

Con un profundo malestar, el diputado de Revolución Democrática Giorgio Jackson afirmó que ninguna de las excusas que puede plantear el oficialismo podrá compensar a las miles de familias que en Chile se verán perjudicadas por este veto presidencial que les arrebató un ajuste salarial que comenzaría a regir en este mes de agosto, del mismo modo Jackson exigió a Piñera dar la cara al país enviando una propuesta que al menos iguale lo aprobado en la comisión mixta.

 

El senador socialista Carlos Montes advirtió que el culpable de este rechazo al reajuste salarial es únicamente el Ejecutivo al aplicar literalmente un chantaje al Congreso poniéndolo en la posición de aprobar el veto sustitutivo o de lo contrario dejar a los trabajadores sin reajuste, postura que fue aceptada por los legisladores.

 

Para el senador socialista Juan Pablo Letelier es Piñera y su gobierno quien tiene la palabra, pues debe cumplir la voluntad acordada entre los parlamentarios y el mundo sindical, esto es aplicando un reajuste anual que se vaya incrementando de acuerdo al crecimiento de una economía, que el mismo mandatario presume ira en franco crecimiento, o proseguir con su idea de evadir este debate hasta el año 2022.

 

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, dijo que tras la concreción del veto anunciado por el Gobierno en materia de salario mínimo, queda claro que su intención nunca fue negociar con los trabajadores.

 

Desde la oposición y el mundo sindical insistieron en que esta decisión del oficialismo de persistir en la idea de postergar un acuerdo anual por el salario mínimo solo para no afectar su imagen política con miras a las elecciones municipales del 2020, sólo ha logrado impedir que ya durante dos meses consecutivos los trabajadores de Chile no reciban un incremento  remuneracional. Al ejecutivo sólo el cabe ahora presentar un proyecto similar o superior al acuerdo de la comisión mixta, o en caso contrario  no habrá reajuste este 2018, hecho reiteramos inédito desde 1990.




Llamado de la CUT a una amplia unidad sindical, social y política dan el sello al 1º de mayo

Dignidad en el trabajo, derecho integral a la seguridad social, una mirada a los desafíos renovados que significan la automatización así como  el trabajo migrante, pero principalmente  el fortalecimiento sindical en contraposición a la mirada  economicista de este gobierno, fueron algunos de los puntos que  resaltó en su discurso  la Presidenta de la CUT Bárbara Figueroa durante  acto central de la marcha este 1 de mayo.

Concluida la convocatoria la propia líder de la multigremial junto con destacar el marco de público que convocó esta marcha, señaló que lo que hace distinta a su organización es la transversalidad  y el cómo han podido poner en la agenda pública no solo temas del mundo del trabajo, sino además las inquietudes que hoy preocupan a toda la nación.

 

Respecto a los principales  hitos de su discurso  Bárbara Figueroa señaló que además de concentrar las inquietudes del los diversos gremios y sindicatos del país, sus palabras tuvieron el enfoque de instar a la defensa de lo avanzado , pero también desafiar al país a perseguir y lograr nuevos objetivos en pos del beneficio social.

 

Estos mismos principios fueron reconocido  por diversas personalidades del ámbito político y social,  entre ella el Senador socialista e integrante de la comisión del Trabajo de la Cámara Alta Juan Pablo Letelier quien destacó  el sentido histórico de unidad que planteó  la presidenta de la central, principio a su juicio vital para enfrentar a un gobierno de derecha que ha demostrado hasta ahora, solo una intención de precarizar el empleo y debilitar la causa de los trabajadores.

 

En la oportunidad, el también Senador socialista Álvaro Elizalde  haciendo eco del mensaje de este 1 de mayo, advirtió al Ejecutivo que desde el Congreso no permitirán que vía administrativa se implementen leyes que se opongan a los derechos individuales y colectivos  de los trabajadores, insistiendo además que el lugar en donde deben discutirse  las normas es en el parlamento y no en otras instancias como cree Sebastián Piñera.

 

Bajo su mirada como ex Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza rescató de las palabras de Bárbara Figueroa el mensaje directo al gobierno señalando que las organizaciones sociales no permitirán un retroceso ni un desmantelamiento de los avances logrados, así como  el desafío pendiente en torno a construir un modelo previsional solidario y tripartito  para nuestro país.

 

Entre los principales ejes del discurso de la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores Bárbara Figueroa, destacaron un respaldo y solidaridad a diversos sindicatos de empresa privadas así como trabajadores del sector público que hoy sufren despidos masivos y agobio laboral, además insistió en denunciar a este gobierno como instigador de un crecimiento que solo se limita a cifras macroeconómicas y no a entregar calidad en el empleo, resaltando finalmente la necesidad de que Chile de una vez por todas logre aprobar una nueva Constitución en donde se consagre el trabajo decente y de calidad y el respecto por una Seguridad Social integra y efectiva para todos los ciudadanos, entre otras materias.