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Hondo pesar por fallecimiento de Luisa Toledo, madre de hermanos Vergara: Legado de convicción, entereza y valentía

A través de una declaración pública de familiares, se comunicó  el fallecimiento de Luisa Toledo Sepúlveda, ocurrido la mañana de este martes 6 de julio, como consecuencia de una prolongada enfermedad.  Luisa Toledo, madre de los hermanos Rafael, Eduardo, Pablo Vergara Toledo todos asesinados durante la dictadura civil – militar.

Su deceso se ha producido en la intimidad de su hogar, rodeada por su círculo familiar más íntimo.

Agrega que con un coraje imponderable, Luisa hizo carne la lucha por la justicia que le fue indiferente ante el asesinato de sus hijos Eduardo, Rafael y Pablo, dolor que ella hizo decisión de lucha inquebrantable.

Hoy quedará marcado como un antes y un después con la huella imborrable de Luisa. Luisa, madre de la juventud combatiente, seguirá siendo faro inapagable de las y los que luchan. concluye el comunicado.

Así se refería Luisa Toledo al momento político actual.

 

El velorio de Luisa se realiza desde el este martes en el espacio comunitario Pablo Vergara Toledo, ubicado en calle cura obrero Mariano Puga 845.




29 de marzo: El recuerdo y homenaje a través de Manuel Guerrero Antequera

A 35 años de la muerte de los tres profesionales del partido Comunista: Santiago Nattino, Jose Manuel Parada y Manuel Guerrero a manos de agentes del Estado, sus familiares, compañeros y amigos siguen honrando su memoria y recordando la lucha que llevaron a cabo contra la represión.

Es así como Manuel Guerrero Antequera, hijo del profesor dirigente de la Asociación Gremial de Educadores de Chile y militante comunista ultimado por efectivos de Carabineros el 29 de marzo de 1985, señaló que tal como ocurrió durante la Dictadura, hoy las fuerzas policiales siguen actuando con singular crueldad a propósito del estallido social y la represión.

 

El sociólogo y académico detalló que si bien la situación surgida raíz del Covid 19 impide realizar como cada año, actos públicos en homenaje a los tres mártires comunistas degollados en 1985, esto no impide reivindicar la justicia y las demandas sociales desde distintas plataforma.

 

Por este motivo Manuel Guerrero invitó, como un reconocimiento a su padre, así como a Jose Manuel Parada, Santiago Nattino, a compartir un espacio de memoria. Esta vez por la cuarentena, será en formato virtual. Este domingo 29 de marzo, a partir de las 19.00 en http://Facebook live https://facebook.com/velaton29M/  donde habrá un espacio, de música, poesía y memoria.




A 35 años: Nada ni nadie está olvidado

Este 28 y 29 de marzo se cumplen 35 años del secuestro y posterior asesinato de los tres  profesionales del partido Comunista:  Santiago Nattino, Manuel Guerrero y  Jose Manuel Parada, quienes fueron degollados vivos por efectivos de Carabineros, en el marco de la sangrienta represión de la Dictadura de Pinochet.

Respecto al simbolismo de esta fecha, donde en pocos días fueron ejecutados además los hermanos Vergara, Paulina Aguirrre y Oscar Fuentes los primeros días de abril, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos Alicia Lira  señaló que pese al freno social que representa esta pandemia del Coronavirus, esto no ha impedido que se siga recodando con afecto a los tres mártires de la represión.

 

La dirigenta de los DD.HH.   advirtió que el crimen y la crueldad ejercida en contra de los tres profesionales del partido Comunista  en 1985 y tal como ocurrió con otros activistas sociales, refleja la forma en que impuso su voluntad la tiranía de Pinochet.

 

Alicia Lira lamentó que a 30 años del advenimiento de la democracia, aun persiste un principio de justicia en la medida de lo posible, lo cual a su juicio, es una burla para los familiares de la victimas del terrorismo de Estado.

 

Consignar que Santiago Nattino, Manuel Guerrero y José Manuel Parada fueron secuestrados a fines de marzo de 1985 por agentes de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros .El 30 de marzo, camino a Quilicura ,frente al fundo «El Retiro», y cerca del aeropuerto Pudahuel, los cuerpos de los profesionales fueron encontrados degollados y con signos de tortura.​Sólo cuatro meses más tarde, la investigación realizada por el juez Jose Cánovas Robles condujo a la detención de dos coroneles, un comandante, dos capitanes y dos oficiales de Carabineros. El 2 de agosto de 1985, el caso provocó la dimisión del entonces General Director de Carabineros y Miembro de la Junta militar César Mendoza.