Fundación Participa: «Chile está viviendo proceso inédito en su historia institucional con el plebiscito que se concretará en abril»

El abogado y director de la Fundación Participa, Daniel Ibáñez, manifestó que el país está viviendo un proceso inédito en su historia institucional con el plebiscito que se concretará en el mes de abril.

Por tanto, aseveró que los marcos de diálogos familiares, de vecinos y políticos son fundamentales para que la ciudadanía vote informada, y de esta forma vote Apruebo en el cambio por una nueva constitución.

Resaltó que el estallido social volvió con la discusión política, lo que fortalece la democracia, aseveró.

 

En efecto, el abogado dijo que la ciudadanía está muy expectante y con mucho ánimo para hacerse parte del proceso plebiscitario para el cambio a la constitución.

Al mismo tiempo, advirtió algunas confusiones sobre el mismo proceso, y que espera se resuelvan a la brevedad.

 

Daniel Ibáñez llamó a la ciudadanía a trabajar por el Apruebo y por Convención Constituyente cien por ciento ciudadana.

Más allá de estos puntos fundamentales, el director de la Fundación Participa explicó los mecanismos de los 2/3, y de esta forma, la urgencia de un amplio apoyo a Apruebo y por tanto de constituyentes que tengan cartas democráticas y progresistas.

 

El abogado Daniel Ibáñez, director de la Fundación Participa, invitó a la población en general a aprobar el cambio a una nueva constitución en el plebiscito del próximo 26 de abril, y seguir avanzando en los valores democráticos y las exigencias sociales.




Sociedad civil, dirigentes sociales, gremiales y sindicales se articulan para promover el apruebo y la convención constitucional 100% electa

Dirigentes sociales, sindicales y gremiales junto a entidades de la sociedad civil se manifestaron a favor de la opción de cambiar la Constitución  por medio de una asamblea constituyente  con miras al plebiscito de entrada del 26 de abril próximo.

En primer termino el abogado y presidente de la Fundación Participa, Daniel Ibáñez expresó que una             Constitución marca profundamente la vida de los chilenos, agregando  que resulta más que positivo que este debate político se haya instaurado en nuestra sociedad.

 

Daniel Ibáñez denunció que este supuesto acuerdo por la paz suscrito entre la Derecha y algunos partidos de oposición demostró su fracaso al establecer un quórum que hacía muy difícil modificar los elementos negativos de la Carta Magna de Pinochet.

 

En este mismo sentido, el personero del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual Rolando Jiménez, valoró que la movilización social haya abierto paso a un proceso constituyente, construido desde las diversas expresiones de la sociedad civil.

 

El dirigente del Movilh aclaró que la Constitución pinochetista excluye a las minorías del país, al no existir un reconocimiento de los pueblos originarios, ni garantía de no discriminación hacia la diversidad sexual.

 

La dirigenta nacional de la Central Unitaria de Trabajadores Tamara Muñoz expresó que la conciencia individual y colectiva surgida a partir del 18 de octubre hacen urgente un cambio en la Constitución de 1980.

 

Tamara Muñoz –integrante del comando “26 de abril” organizado por la multigremial en apoyo al cambio constitucional, detalló que solo el despliegue territorial y la conversación directa con la ciudadana, puede contrarrestar la campaña mediática y de desinformación que intenta imponer la Derecha.

 

El vicepresidente del Magisterio Jaime Gajardo aclaró que sin una nueva Carta Magna es imposible resolver la crisis actual, pues la lógica del Estado subsidiario impide avanzar en la profundidad de los cambios que el país demanda.

 

Jaime Gajardo detalló que la Constitución pinochetista obedece a los intereses del gran empresariado y la elite política, lejos de beneficiar a los trabajadores en derechos tan elementales como es la negociación colectiva.

 

Todos los personeros además condenaron la resolución del Consejo Nacional de Televisión que impide que las organizaciones sociales pudieran optar tener un segmento propio en la franja plebiscitaria, sin dependencia de los partidos políticos, señalando que  no corresponde que entidades de la sociedad civil e independientes, que son autónomas, tengan necesariamente  que identificarse con un partido político, para contar con  espacio para la participación en el proceso constituyente.