El especialista en neurociencia y director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, Joaquín Triandafilide, ponderó el impacto que pueden producir los aparatos móviles en el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, a propósito de la implementación de la ley Modo Aula que busca regular el uso de celulares o dispositivos móviles en contextos escolares.
Cuidar con equilibrio. Joaquín Triandafilide aborda el uso regulado de las pantallas en niños y adolescentes
Por Carolina Millalen
Con el inicio del año escolar 2026, avanza la implementación de la ley que busca regular el uso de celulares o dispositivos móviles en contextos escolares.
Paralelamente, el Mineduc ha impulsado la campaña Modo Aula con el fin de que las comunidades se adapten a este nuevo marco normativo.
La ley establece distintos niveles de uso o de prohibición de los aparatos, dependiendo de la edad y del desarrollo psicosocial de los estudiantes.
El especialista en neurociencia y director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, Joaquín Triandafilide, ponderó el impacto que pueden producir los aparatos móviles en el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes.
En el aspecto cognitivo, señala que puede existir una afección en la atención, proceso que se puede volver más fragmentado:
Respecto a la memoria, indicó, la exposición constante a los aparatos móviles no permite su consolidación profunda, como tampoco en la lectura:
Identidad e interacción
Por otro lado, precisó que el área psicoemocional es donde más se puede afectar niños y adolescentes con el uso desregulado de la tecnología.
“Somos seres que crecemos de manera grupal, crecemos junto a otros. Hay un tema social que llamo, la comparación social de las redes, las cuales amplifican estándares irreales, estándares de belleza de cómo debe ser el otro. Entonces, el niño y el adolescente que están todavía desarrollando o cerrando su etapa de identidad personal, tienden a compararse con un avatar que es inexistente”.
En esta burbuja tecnológica, hay aumento de la ansiedad y falta de regulación emocional, señala Trandafilide, donde la interacción presente con los otros es irremplazable:
“¿Qué pasa cuando no se logra esa autorregulación emocional? En infantes o adolescentes se producen estados cíclicos de la emoción: hay menos autorregulación, capacidad del ser humanos de entender cuándo hablar o cuándo no hablar, cuándo decir lo que pienso, transitar un enojo de la mejor manera. Eso se pierde cuando tengo excesiva exposición ante la pantalla”.
Cuidar con equilibrio
Acerca del rol de las instituciones educativas frente a esta nueva norma, precisa que es importante tener claridad en el enfoque, definiendo si hay prohibición total, si habrá uso restringido, solo un uso pedagógico o bien, uso libre y regulado por normas de convivencia.
También indicó que en todo nivel se debe enseñar alfabetización digital, es decir, sobre el “respeto y la responsabilidad que tengo sobre los demás y sobre todo el respeto y el cuidado que tengo que tener de mí mismo y de mi cerebro”.
“Tempranamente hay que comenzar a enseñar, la autorregulación digital”, agregó: “Así como se habla de alcohol, hay que comenzar a hablar de pantallas y de otras sustancias adictivas, de manera que se familiaricen con los riesgos que se van corriendo y pueden desde pequeño ir tomando algunas microdecisiones”.
En el ámbito familiar o del hogar, el director de la Asociación Chilena de Neuroaprendizaje, descartó que la solución esté en la privación del uso del celular: “Si parto hablando de prohibición, ya perdí la batalla”:
“Quienes están criando a niños entre 0 y 7 años, tengan mucho esto en cuenta porque la experiencia del día a día es como el laboratorio del cerebro y si en ese laboratorio se da todo tipo de experiencias, ese niño, esa niña, va a tener mayores capacidades para el día de mañana en usar las funciones ejecutivas -los poderes mentales que yo los llamo- en equilibrio”.
“Priorizar el juego libre. Está bien un poco de pantalla, pero con horario. El juego libre es esencial porque desarrolla la creatividad, la autorregulación, las habilidades sociales”.
“La tecnología puede complementar pero no reemplaza estas experiencias”, puntualizó el especialista.
Irán bajo fuego: la paz como patrimonio de la humanidad
Por Javier Albornoz Rebolledo. Miembro Comisión Política PC de Chile
Las primeras palabras son de solidaridad profunda e incondicional con las víctimas inocentes: con las niñas, niños y adolescentes cuyas vidas fueron interrumpida por el estruendo de las bombas; con sus madres y padres; con los profesores y profesoras que cumplían con su tarea de educar cuando el cielo se convirtió en amenaza; con la población civil que, sin haber decidido ninguna guerra, vuelve a pagar el precio más alto. Ellos y ellas son el rostro verdadero de esta tragedia, vidas humanas destruidas, proyectos truncados y familias rotas en cientos de comunidades.
También nuestra palabra es de condena clara y firme hacia quienes han optado por la agresión. Ninguna razón geopolítica, ningún cálculo estratégico, ninguna retórica de “seguridad” o de “prevención de amenazas” puede justificar bombardear y sembrar terror sobre población civil indefensa. Cuando el poder se ejerce desde la lógica de la fuerza y no del derecho, se cruza una línea que la humanidad ha pagado demasiado caro a lo largo de su historia.
La reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán se inscribe en una larga historia de intervenciones, sanciones y presiones políticas en Medio Oriente. Desde la invasión a Irak en 2003 hasta la prolongada guerra en Afganistán, el desmembramiento de Libia y las tensiones recientes en la región (Siria), se ha tejido una trama de confrontaciones que, lejos de traer estabilidad, han multiplicado el dolor, las fracturas y la inestabilidad política.
Irán ha enfrentado durante años sanciones económicas que restringen su comercio, su sistema financiero y su acceso a bienes esenciales. Pero esas medidas no impactan en abstracto ni distinguen responsabilidades políticas o estratégicas: recaen sobre el conjunto de la sociedad. Afectan a quienes nada decidieron, a trabajadores, jubilados, niñas y niños, a hospitales y escuelas. Las sanciones no son “quirúrgicas”; atraviesan la vida cotidiana y castigan sin distinción a pueblos enteros, profundizando carencias y ampliando desigualdades.
La retórica de la disuasión y la seguridad ha servido para expandir presupuestos militares y consolidar complejos industriales que lucran con la guerra. La tensión permanente se transforma en negocio. La carrera armamentista se presenta como inevitabilidad, mientras se relegan inversiones sociales urgentes. Así, la guerra deja de ser un fracaso de la política para convertirse en elemento funcional de un modelo global que necesita conflicto para sostener su acumulación.
En este escenario, es imprescindible afirmar algo esencial: la paz no pertenece a los gobiernos. No es propiedad exclusiva de cancillerías ni de alianzas militares. La paz es patrimonio de la humanidad. Es un derecho colectivo que antecede cualquier frontera y cualquier doctrina estratégica. Cuando un gobierno decide bombardear, no solo compromete su soberanía; compromete el destino común de pueblos que jamás fueron consultados.
La escalada actual ocurre en un mundo saturado de armas de destrucción masiva y de tecnologías que pueden multiplicar la devastación. Un error de cálculo o una reacción desproporcionada podrían desencadenar consecuencias irreversibles. En un planeta interdependiente, ninguna guerra es verdaderamente local. Sus efectos se expanden en crisis energéticas, inestabilidad económica, desplazamientos forzados y fracturas políticas globales.
Detrás de esta dinámica se encuentra una racionalidad que prioriza el control de recursos estratégicos, rutas energéticas y zonas de influencia. La ambición desmedida del capitalismo en su fase más concentrada de acumuluación de riqueza, convierte territorios en piezas de ajedrez y a los pueblos en variables de ajuste. Cuando la ganancia se coloca por encima de la vida, el riesgo ya no es solo regional: es civilizatorio.
Sin embargo, la historia demuestra que los pueblos no son actores pasivos. Millones se movilizaron contra la guerra de Irak. Movimientos internacionales exigen desarme nuclear y respeto al derecho internacional. Voces del Sur Global reclaman un orden basado en la cooperación y la autodeterminación. Esa energía ética y política sigue vigente.
La Carta de las Naciones Unidas consagra la solución pacífica de las controversias y el respeto a la soberanía. No son fórmulas vacías; son compromisos nacidos tras guerras devastadoras. Defender esos principios hoy es defender memoria histórica y futuro.
La humanidad enfrenta desafíos comunes —crisis climática, desigualdad extrema, inseguridad alimentaria— que exigen cooperación global. Persistir en la escalada militar significa desviar recursos y voluntades que deberían estar orientadas a garantizar derechos y bienestar.
Por eso, levantar la voz por la paz no es ingenuidad. Es responsabilidad histórica, ética y política. Es afirmar que ninguna ambición estratégica puede justificar la muerte de una niña en su escuela ni el terror de una familia que busca refugio.
La paz es pertenencia de la humanidad entera. Defenderla implica exigir el cese de las agresiones, el retorno a la diplomacia y el respeto irrestricto al derecho internacional. Porque en ello no solo se juega la estabilidad de una región, sino la posibilidad misma de que la humanidad sobreviva a su propia capacidad de destrucción.
Una puerta abierta a la delincuencia: Senadora Pascual objeta proyecto para el cumplimiento alternativo de penas
La senadora Claudia Pascual se refirió a la votación que ayer miércoles en sala del Senado aprobó la idea de legislar para el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad, proyecto que ha sido cuestionado por la posibilidad de aplicarse a violadores de derechos humanos y a reos por delitos graves.
“Es la tercera vez que se presenta la moción en 4 años. Las anteriores las rechazamos y esta vez por apenas 1 voto logra la aprobación”, dijo señalando que además los parlamentarios de derecha que dieron origen al proyecto buscaron votar en general y particular en la Comisión de DD.HH evitando la deliberación en sala.
La senadora del PC, indicó que el proyecto contempla de forma amplia y genérica a quienes tienen más de 70 años y presentan enfermedades terminales o crónicas:
“Técnicamente en términos jurídicos es muy deficiente la moción, no es siquiera una puerta giratoria sino una puerta abierta para que salgan estos delincuentes a cumplir sus condenas en domicilio”, dijo agregando que la Corte Suprema señaló que el proyecto puede permitir la impunidad y la denegación de justicia.
Por otra parte, indicó que su bancada insistirá en llevar el proyecto a otras comisiones para impedir que se apruebe como está.
Asimismo, se refirió al complejo escenario mundial que acompaña a este nuevo ciclo político en el país, subrayando que urge generar un movimiento por la paz mundial al igual que puntos de inflexión para mejorar las herramientas de Naciones Unidas, asegurando el respeto irrestricto a los DD.HH y a la soberanía de los países.
Una total disposición
Por otro lado, Pascual comentó el cónclave oficialista que fue citado por La Moneda para este sábado 7 de marzo: “Cualquier espacio que permita la coordinación, el intercambio de puntos de vista, el encontrarse, es muy relevante”.
“Las y los comunistas estamos en la más absoluta disposición por generar los espacios más amplio de oposiciones al nuevo gobierno”, precisó:
“Entre quienes creemos que otro mundo es posible, creemos en la justicia social y en los valores humanistas y progresistas, para mí esto es un deber ético y político siempre. Desde ese punto de vista, espero que no sea un gesto más allá de la foto, que sea realmente un espacio que nos permita seguir conversando posterior al 11 de marzo”, expresó la senadora.
Cuando el aire se llena de agua: así se activa la lluvia en Chile
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La presencia de vapor de agua en la atmósfera es una condición fundamental para que se produzcan precipitaciones. Una investigación reciente, basada en datos de largo plazo en Chile, reafirma esta relación y muestra que su funcionamiento varía según el clima y la geografía del país.
Para que llueva, el aire debe contener vapor de agua. Sin embargo, la forma en que esa humedad se transforma en precipitación no es igual en todos los territorios ni bajo las mismas condiciones atmosféricas. Comprender esa relación es clave para entender el clima y anticipar cambios en los patrones de lluvia, especialmente en un contexto de variabilidad climática y calentamiento global.
Un estudio científico reciente analizó cómo interactúan el vapor de agua atmosférico y las precipitaciones en el suroeste de Sudamérica, con énfasis en Chile. Para ello, los investigadores utilizaron entre 15 y 27 años de datos obtenidos a partir de estaciones GNSS, que permiten medir el contenido de vapor de agua en la atmósfera, junto con registros de lluvia en superficie. Este enfoque permitió observar con detalle cuándo el aumento de humedad en el aire se traduce efectivamente en precipitaciones.
Los resultados confirman que el vapor de agua es un factor determinante en la generación de lluvias, pero también revelan que su influencia depende del tipo de clima y de los procesos atmosféricos dominantes. “En el norte y centro norte de Chile, especialmente en zonas de alta montaña, la lluvia se asocia a incrementos abruptos del vapor de agua, vinculados a eventos convectivos y al ingreso ocasional de humedad desde regiones tropicales. En estos casos, la presencia de vapor actúa como un disparador directo de las precipitaciones”, explica Raúl Valenzuela, académico de la Universidad de O’Higgins y líder de la investigación.
Agrega que -en cambio- en el centro-sur y sur del país, donde predominan los sistemas frontales y los flujos de viento del oeste, la relación es diferente. “Allí, la lluvia puede ocurrir incluso sin aumentos extremos del vapor de agua, porque los sistemas atmosféricos de gran escala cumplen un rol más relevante. Esto significa que, aunque el vapor sigue siendo esencial, no es el único factor que explica las precipitaciones”, detalla.
El estudio también muestra que la relación entre vapor de agua y lluvia no sigue el mismo patrón observado en regiones tropicales. En gran parte de Chile, el aumento de la precipitación frente a mayores niveles de vapor es más gradual y tiende a estabilizarse, lo que refleja una dinámica atmosférica propia de las latitudes medias.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que el vapor de agua es un componente central del ciclo hidrológico, pero su papel debe entenderse en interacción con otros procesos atmosféricos. Al aportar evidencia empírica de largo plazo, la investigación contribuye a mejorar la comprensión del clima chileno y a fortalecer los modelos que buscan proyectar la evolución futura de las lluvias, un aspecto crucial para la gestión del agua y la planificación territorial.
Manuel García hará dos conciertos en la Gran Sala Sinfónica Nacional
Tras 70 presentaciones a lo largo de todo Chile y en otros 13 países celebrando los 20 años de “Pánico”, el destacado trovador ariqueño anuncia dos conciertos en formato sinfónico que pondrán punto final a la gira dedicada a su emblemático disco debut. Las entradas están disponibles desde las 12.00 hrs de este domingo 1 de marzo en Ticketplus.
Manuel García continúa con su agenda nacional con los últimos conciertos de su espectáculo “Pánico” que el próximo domingo 15 presentará en formato banda en el Lollapalooza (Alternative Stage, 16:15 horas). Mismo espectáculo que desde abril estará en Talca (Teatro Regional del Maule), Frutillar (Teatro del Lago), Concepción (Teatro Universidad de Concepción), Rancagua (Teatro Lucho Gatica), Viña del Mar (Teatro Municipal) y Antofagasta (Teatro Municipal) en el último tramo de su exitosa gira. Incluyendo un concierto íntimo en el Teatro Camilo Henríquez este 1 de abril.
Y el cierre especial de la gira será los días jueves 3 y sábado 5 de septiembre en la recientemente estrenada Gran Sala Sinfónica Nacional de la Universidad de Chile convirtiendo a Manuel García en el primer músico popular en confirmar un concierto en la mencionada sala. La venta de entradas comienza este domingo 1º de marzo a las 12:00 horas a través de la plataforma Ticketplus.
El concierto incluye la interpretación íntegra de las 13 canciones del disco “Pánico” (2005), catalogado en distintas listas como uno de los álbumes chilenos más importantes del siglo XXI, acompañado por la participación de diversos músicos invitados. Trabajo que destaca himnos como “La danza de las libélulas”, “Hablar de ti”, “El viejo comunista” y “Tanto creo en tí” como clásicos de su repertorio.
Al espectáculo solista que ha recorrido el último año, y al que se suma una banda para su presentación en Lollapalooza, se incorpora un ensamble de músicos sinfónicos que interpretará junto a Manuel parte de su repertorio como características únicas de estos dos conciertos de cierre que dará forma a una puesta en escena especialmente diseñada para la ocasión, como un gran hito final de gira.
CONCIERTOS “PÁNICO” 2026:
15 Marzo – Parque O’Higgins, Lollapalooza
01 Abril – Teatro Camilo Henríquez, Santiago
24 Abril – Teatro Regional del Maule, Talca
25 Abril – Teatro del Lago, Frutillar
26 Abril – Teatro Universidad de Concepción
16 Mayo – Teatro Regional Lucho Gatica, Rancagua
20 Mayo – Teatro Municipal, Viña del Mar
06 Junio – Teatro Municipal, Antofagasta
03 y 05 Septiembre – Gran Sala Sinfónica Nacional, Santiago
