Política migratoria del gobierno de Piñera vulnera el derecho internacional asegura Marcos Barraza

El exministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, denunció que la política migratoria del gobierno vulnera el derecho internacional, desconociendo la realidad latinoamericana.

En su diagnostico, las medidas administrativas impulsadas por Sebastián Piñera  se enmarcan en una lógica persecutora que no se condice con la aparente voluntad de abrir las puertas a ciudadanos extranjeros.

 

El dirigente comunista consideró contradictorio que el gobierno apele a la protección de ciudadanos venezolanos, paralelamente a restringir su posibilidad de ingreso al país y provocar una crisis humanitaria en el norte del país.

 

El exministro de Estado acusó un “doble estándar” de la derecha mundial al instrumentalizar conflictos de América Latina, para apoyar golpes de Estado, pero impidiendo el libre desplazamiento de la población migrante.

 

Marcos Barraza dijo esperar una reacción más enfática del mundo social y político, en rechazo a la arremetida del gobierno contra los derechos humanos de los migrantes.

 

El exministro Marcos Barraza aclaró que la ciudadanía no puede ser indiferente a la política migratoria del Gobierno, considerando que miles de compatriotas fueron acogidos en otras naciones durante la dictadura militar.




«La comunicación del poder y el migrante» Sergio Reyes Tapia

Hemos observado cómo el gobierno de la derecha en Chile ha ido adquiriendo algunas costumbres que posee el régimen derechista de Estados Unidos, y eso se basa en la acción de reconocer y catalogar al inmigrante indocumentado como indeseable, esto permite por ejemplo expulsar a una madre y a un padre sin documentos, incluso si sus hijos nacieron en territorio nacional.

Para cumplir lo anteriormente expuesto, el gobierno de Piñera se ha apropiado del imaginario colectivo, de las vivencias espontáneas de la población, y que surgieron cuando una modelo y un par de deportistas emitieron declaraciones a favor de las torturas que  fueron aplicadas por delincuentes chilenos a delincuentes ecuatorianos.

Aquella apropiación del discurso subjetivo, de la experiencia natural y espontánea de la población, multiplicadas por la mediatización, la derecha las lee y las articulas en sendas operaciones de despliegue comunicacional, que se reflejan cuando el subsecretario de interior Rodrigo Ubilla entrega las recomendaciones del gobierno para expulsar o deportar a inmigrantes, haciendo sintonía con declaraciones de agentes públicos como las estrellas de la televisión.

Así, los medios de comunicación nos han dicho en los últimos días la manera cómo debemos interpretar las causas de los migrantes, y establecer las separaciones entre los “migrantes buenos” y “migrantes malos”, estos últimos indocumentados, negros o indios, o invasores como le llama el presidente estadounidense Donald Trump.

Al mismo tiempo, los medios de comunicación han ejercido sus tareas apoyando la universalización de los significados y construyendo a su vez, junto a la política del gobierno de Piñera, la supuesta interpretación de la población rebalsada de confrontación verbal-ideológica-racista, es decir, ¡extranjeros ocupantes fuera!

En estos términos, lamentablemente la Oposición en Chile no ha encontrado su centralidad ni menos la radicalidad para detener la construcción social que hace el gobierno en contra de la población migrante; y que busca interpretarlo como un enemigo interno, de  esos que la derecha construye y ve en todos lados para sustentar sus causas.

Lo que busca la derecha internacional es generar una comunidad cultural, es crear un nosotros, un ethos que está marcado por un fundamentalismo que acepta la tortura de delincuentes, pero eso sí, que no toque a delincuentes de cuello y corbata, ni menos a criminales de la dictadura.

Al respecto, llama la atención que el mismo día que el gobierno explicita sobre la aplicación de las medidas en contra de los inmigrantes, lunes 25 de junio, la UDI aparece sacrosanta y asegura que dejará atrás el legado pinochetista; que su declaración de principios será sin adscribir al horror de la dictadura que ellos avalaron y sustentaron.

La UDI marcará distancia, ya que los buenos están de este lado de la cordillera y el mar.

Así el gobierno, y la derecha política que le justifica, “arreglan la casa” secuestrando la memoria histórica con aquel discurso de reconciliación para el silencio de los chilenos, y el  mutismo eterno para los inmigrantes.

Por: Sergio Reyes Tapia / Periodista / Editor General de Prensa radio Nuevo Mundo




Ley de migraciones: Piden que legislación se ajuste a estándares internacionales

La presidenta de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Carmen Hertz, sostuvo que la base fundamental del proyecto de ley sobre migraciones que Sebastián Piñera ingresará en los próximos días, debiera ser ajustar la legislación vigente a estándares internacionales y poner el énfasis en que son sujetos de derechos y deberes como todos los ciudadanos del país, desmarcándose de la campaña xenófoba impulsada desde algunos sectores políticos.

Por su parte el diputado de Revolución Democrática, Pablo Vidal, expresó sus expectativas de que el proyecto de ley aborde el fenómeno de las migraciones de forma moderna, con enfoque de Derechos Humanos, para que sean acogidos en Chile como corresponde y no de una manera excluyente.

En ese sentido, el diputado frenteamplista, Pablo Vidal repudió la criminalización que se ha ejercido contra los migrantes, desconociendo el gran aporte que hacen al país.

En vista de la incertidumbre generalizada frente a las nuevas restricciones que el gobierno prepara para el ingreso de migrantes a Chile, Pablo Vidal aseguró que sería tapar el sol con un dedo que parlamentarios de Chile Vamos vinieran a desconocer su origen, ya que la gran mayoría son primera o segunda generación de migrantes.