J. A. Lagos y la coyuntura: “Hay que acostumbrarse al ejercicio democrático de la unidad en la diversidad”

El analista y dirigente político, Juan Andrés Lagos calificó como desafortunadas y ausentes de realidad política, las declaraciones de la senadora y candidata presidencial Carolina Goic, quien acusó una excesiva influencia del Partido Comunista en decisiones políticas de gobierno y vista, según Goic,  como amenaza para la coordinación del gabinete presidencial.

En ese contexto, el dirigente se preguntó cuál sería el problema de que un partido político, como el comunista, tuviera incidencia en un proceso político, en el ejercicio democrático real de la diversidad.

 

Juan Andrés Lagos señaló que la gran crítica que la ciudadanía tiene al ejercicio de la política tiene que ver con el interés mayoritario por protagonizar los procesos de transformaciones sociales, y que de alguna forma se ha visto impedido, en un contexto donde el modelo ideológico de los años 90 quedó obsoleto.

 

El analista político explicó que más allá de la nostalgia restauradora y noventera de algunos sectores por imponer representación política mediante una dura crítica al partido comunista, está claro que el abanderado presidencial, Alejandro Guillier pasará a segunda vuelta y por tanto, se requiere de una gran correlación programática y política para derrotar a la derecha, consolidar y profundizar el proceso de transformaciones sociales.

 

Por otro lado, hizo una lectura sobre las declaraciones del presidente de la Bolsa de Santiago, quien vaticinó un colapso en el precio de las acciones si es que Sebastián Piñera no gana las elecciones presidenciales de noviembre.

Al respecto, Juan Andrés Lagos sostuvo que esto evidencia la influencia perversa y nada ética de los grupos económicos para manipular la política, comparando este hecho con la acción de varios bancos que reunidos en su directorio decidieron no otorgar crédito a la candidatura presidencial de Alejandro Guillier.

 

Finalmente, Juan Andrés Lagos criticó que los empresarios sigan ejerciendo poder político, amparados en instituciones económicas evidentes e implícitas, que dan cuenta de un sistema democrático totalmente cautivo del poder económico.